El próximo martes, 6 de noviembre, a las 19’30, se presentará en el Salón de Grados de la Facultad de Ciencias políticas y Sociología (calle Rector López Argüeta, s/n), el libro “La Conferencia de Algeciras en 1906: un banquete colonial”, obra de los profesores: José Antonio González Alcantud & Eloy Martín Corrales (eds.). El volumen, publicado por Editorial Bellaterra, será presentado por Alberto González Troyano (Universidad de Sevilla), C.Pérez Beltrán (Universidad de Granada) y los propios autores.
El acto está organizado por la Cátedra Emilio García Gómez de la UGR.
“La conferencia de Algeciras en 1906: un banquete colonial” aborda desde distintos territorios y ángulos el reparto colonial acontecido en 1906 en la Conferencia Internacional de Algeciras. Después de un largo forcejeo entre las potencias europeas agrupadas alrededor de la entente cordial formada por Gran Bretaña y Francia, y, por otra parte, el Imperio alemán, por el establecimiento de un régimen de puertas abiertas en Marruecos, se impuso el triunfo de las tesis francesas, con el apoyo inglés y español.
Los marroquíes, que deseaban una modernización del sultanato, asistieron como convidados de piedra a este auténtico banquete colonial, en el que su país constituyó el menú. La opinión pública española asistió al reparto de Marruecos con una mezcla de entusiasmo y escepticismo, mas del segundo que del primero, dado que se confiaba poco en las posibilidades de España a la hora de contribuir a modernizar al país vecino. El futuro de Marruecos para el siguiente medio siglo, y quizás para más, quedó sellado en la citada reunión de Algeciras.
Aseguran los autores que “Existen acontecimientos históricos cuyo solo recuerdo provoca rechazo, el más reciente de todos, el holocausto tramado por los nazis; el recordatorio de otros concita emociones y reconocimiento, por ejemplo, la instauración de una ley igualitaria, como la del voto femenino o la de la igualdad racial. Pero también persisten hechos históricos situados en el terreno de la ambigüedad, por lo que el ciudadano de esta época no sabe exactamente si poner en marcha los mecanismos del olvido, para evitar la resurgencia de viejos conflictos, o conmemorarlos discretamente. Este es el caso de la Conferencia de Algeciras de 1906, un lugar común de la diplomacia estratégica y colonial del siglo XX, cuyas consecuencias se verían tanto en la primera Guerra Mundial como en período protectoral que se abriría seis años después para el sultanato marroquí”.
Clima bélico
De la conferencia algecireña que reunió a las principales naciones europeas, junto a Estados Unidos y Marruecos, salió un débil status quo, ya que Alemania quedó gravemente dañada en sus apetencias coloniales, lo que ayudó a incrementar el clima bélico que en la década siguiente terminaría con el baño de sangre de la contienda de 1914-1919. Por parte marroquí se inauguró un período de tutela protectoral francohispana, ratificado en 1912, que sólo acabaría con la independencia de Marruecos justo cincuenta años después, en 1956. La minoridad marroquí si bien no tuvo repercusiones tan trágicas como la I Guerra Mundial, si exceptuamos el interregno de la guerra del Rif de 1921-27, acentuó lo que los psicólogos de la colonización han llamado “el complejo de dependencia”, con repercusiones negativas en las relaciones entre Marruecos y Europa que llegan hasta el día de hoy.
No es el momento de analizar este último asunto, pero debe quedar claro que la modernización de Marruecos, a la que aspiraban razonablemente una parte importante de sus elites, no llegó entre otras razones porque no fue endógena, y porque la relativa modernidad se impuso por la vía de la colonización, como un acto de fuerza, en lugar de utilizar mas intensamente la prevista convicción.
Entrar en los pros y contras de este proceso histórico a un siglo vista es un acto de juicio de valor al cual los autores de este volumen no prestan atención. “Hubiera sido –aseguran– caer en las cenagosas aguas de las pasiones”.
La historia de la Conferencia algecireña de 1906 está marcada por la concepción geoestratégica de las relaciones internacionales de la época contemporánea. La preocupación principal de las grandes y medianas potencias, ante el reparto del mundo, era progresar en su acumulación de poder territorial llevando a cabo alianzas capaces de equilibrar las ambiciones igualmente espaciales de sus potenciales enemigos. Obtención de recursos naturales y apertura de nuevos mercados, dentro de un incremento acelerado de la mundialización, y aumento del prestigio político, son algunas de los motores y consecuencias de la expansión colonial de fin de siglo.
El juego estratégico-espacial encontraba ahora, en los veinte años que van de la Conferencia de Berlín hasta la de Algeciras, uno de los momentos de mayor paroxismo colonial.
Referencia
Prof. José Antonio González Alcantud. Departamento de Antropología Social. Universidad de Granada.
Telfs: 958 242320 / 958 243099.
Correo e.: jgonzal@ugr.es