El último proyecto que han presentado desde el grupo Física de la atmósfera, dirigido por la Profa. Yolanda Castro Díez, cuenta con el apoyo explícito de importantes empresas eléctricas como Endesa, Iberdrola y Unión Fenosa. En España, entre el 10% y el 30% de la electricidad se extrae de fuentes hídricas. Por eso, para el sector hidroeléctrico es muy importante colaborar con el único equipo español cuyos proyectos se aproximan a la predicción, con una estación de antelación, de las precipitaciones y las temperaturas en Europa.
Para ello, utilizan un método matemático, el análisis singular espectral, que permite asociar variaciones de las temperaturas de la superficie del mar del Atlántico Norte con los parámetros climáticos continentales. Los datos vienen proporcionados por el Instituto Nacional de Meteorología y su homólogo en Reino Unido, que junto al IRI (el centro para la predicción climática de Estados Unidos), son los dos grandes referentes internacionales en la materia.
Entre los proyectos para un futuro próximo, se encuentra la puesta en marcha de una página web en la que se difundirán los resultados de las predicciones climáticas estacionales para las diferentes regiones de España. “Sería un éxito llegar a un porcentaje de fiabilidad en las predicciones de entre un 60% y un 70%”, señala Antonio David Pozo, codirector de la última tesis doctoral de este grupo de investigación. En ella, la investigadora Sonia Raquel Gámiz ha estudiado la interacción entre el océano Atlántico y el patrón NAO (Oscilación del Atlántico Norte), que es el modo de variabilidad de la atmósfera que más afecta a Europa.
Aumento de las temperaturas
Los resultados de estos trabajos vienen a confirmar los parámetros que otros estudios ya apuntan en cuanto al cambio climático a largo plazo. Esto es, un crecimiento constante de las temperaturas en Europa, con un aumento de las precipitaciones en el centro y norte del continente, y una disminución de éstas en la Península Ibérica.
Además de saber con cierta antelación los recursos hídricos con los que contará una determinada población, otra de las aplicaciones más interesantes que tienen estos trabajos es para el sector de la agricultura. El norte de Brasil y Australia son los dos territorios que más utilizan esta aplicación de la predicción estacional, debido a sus especiales características climáticas. “No es fácil generalizar. Las predicciones dependen mucho de la zona a la que nos refiramos”, explica Yolanda Castro.
Con el objetivo de profundizar en esta línea de investigación, este grupo científico de la UGR pretende mejorar el modelo estadístico de predicción, incorporando otros factores, además de las temperaturas de la superficie del Atlántico Norte. Así, el ENSO, conocido popularmente como el Niño, un modo de variabilidad que afecta al clima global y tiene su origen en las variaciones térmicas del Océano Pacífico.
Más información: Dpto. Física Aplicada. Universidad de Granada.
Prof. Sonia Raquel Gámiz Fortis. Tlf. 958-242928 / 636 766627
Correo e.srgamiz@ugr.es
Prof. Yolanda Castro Díez. Tlf. 958-244023. Correo e. ycastro@ugr.es
Prof. Antonio David Pozo Vázquez. Tlf. 953-002783. Correo e. dpozo@ujaen.es