Rafael Guillén

ES cierto que algunas veces (y no tantas como sería deseable) las instituciones granadinas procuran proteger las Humanidades, fomentar su prestigio, difundir sus logros o ensalzar la figura de aquellos que dedican su tiempo al trabajo humanístico, ya sean pintores,...

Rafael Guillén

ES cierto que algunas veces (y no tantas como sería deseable) las instituciones granadinas procuran proteger las Humanidades, fomentar su prestigio, difundir sus logros o ensalzar la figura de aquellos que dedican su tiempo al trabajo humanístico, ya sean pintores,...