Vitalis Salud Lanza al mercado el primer estimulador circulatorio que combate el ‘síndrome del turista’

Vitalis Salud Lanza al mercado el primer estimulador circulatorio que combate el \’síndrome del turista\’

La empresa española \’Vitalis Salud\’ ha lanzado al mercado el primer dispositivo portátil que combate el Síndrome del Turista, una patología venosa asociada a situaciones de inmovilidad durante viajes aéreos de más de cuatro horas de duración.

El dispositivo fue presentado ayer en rueda de prensa en el Parque Tecnológico de Ciencias de la Salud de Granada bajo el nombre \’Flip-Flow\’ y está pensado para que los viajeros se lo coloquen bajo los pies y recreen la acción al andar, con lo que podrán reducir la obstrucción venosa y la hinchazón de los pies, entre otros beneficios para la salud, según pusieron de manifiesto los promotores de la iniciativa.

El Síndrome de la Clase Turista está reconocido por la Organización Mundial de la Salud «como un riesgo global para la salud, con manifestaciones que varían desde molestias leves como edema, entumecimiento, hormigueo en miembros y cansancio en general a otras graves que «incluso pueden provocar la muerte».

De hecho, se estima que esta patología afecta al 3 por ciento de los viajeros sanos que realizan vuelos de más de cuatro horas de duración y por ello está adaptado para este tipo de viajes, ya que es un dispositivo portátil, hinchable y de sencillo manejo, mientras que su precio no supera los 15 euros.

SIMULACIÓN EN EL CAR

Los promotores de la iniciativa, dos jóvenes de 28 y 29 años que han contado con el apoyo de la Junta y la Universidad de Granada, probaron la validez del invento en el Centro de Alto Rendimiento (CAR) de Sierra Nevada (Granada), a una altitud de casi 2.400 metros de altitud, con unas condiciones similares a las de un viaje de largo recorrido en avión.

El dispositivo tiene la cualidad adicional de que no sólo previene la obstrucción venosa, sino que además reporta bienestar debido al propio ejercicio, de manera que, tras el viaje, puede realizarse una actividad física completamente normal, sin padecer trastornos tan habituales como hinchazón en los pies, dificultad para llevar calzado o cansancio.

El proceso que ha dado como resultado el diseño del prototipo que ahora se comercializa se ha dilatado durante un año, y para llegar a él ha sido necesario diseñar y producir hasta diez modelos diferentes, cada uno de los cuales fue testado y evaluado desde el punto de vista de la eficacia y la calidad.

\’Vitalis Salud\’ ya está en negociaciones con varias compañías aéreas para introducir el producto en este mercado, aunque el principal objetivo es llevarlo a los establecimientos localizados en los grandes aeropuertos nacionales e internacionales, así como otros centros de transporte como las estaciones de tren o de autobuses.

Por todo ello, se prevé que el producto tenga buena acogida en 2010, llegándose a alcanzar el millón de euros de facturación.


«I Curso de Derecho y Cine, fotogramas jurídicos» en la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada

«I Curso de Derecho y Cine, fotogramas jurídicos» en la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada

La Asociación de Estudiantes «Reunión de Estudiantes de Derecho» (RED), de la Facultad de Derecho de la Universidad de Granada, ha organizado el I Curso de Derecho y Cine, fotogramas jurídicos, que se celebrará del 26 de Febrero al 16 de Abril de 2010.

El curso está dirigido por los profesores Francisco Javier Garrido Carrillo, del Dpto. de Derecho Procesal y Fernando Esteban de la Rosa, del Dpto. de Derecho Internacional Privado e Historia del Derecho de la Universidad de Granada. Los coordinadores son: Miguel Sánchez Sánchez, Pablo de la Rosa Esteban y Valentina Faggiani.

Con este curso se pretende utilizar el cine como recurso educativo para la enseñanza y aprendizaje del Derecho. Sin duda alguna el cine es un medio efectivo para plantear problemas, y de ahí, pasar a exponer casos prácticos relacionados con el derecho a la vida, la igualdad, la libertad, la vida privada, el proceso, los derechos de la empresa, de los ciudadanos, el sistema de gobierno, etcétera.

El Curso pretende desarrollar a través de los debates las capacidades de comunicación y argumentación, y fomentar la tolerancia y los valores democráticos. Desde hace ya bastantes años, en universidades anglosajonas, especialmente estadounidenses como las de Nueva York, Chicago o California Western, se utiliza el cine jurídico como herramienta pedagógica dentro de una moderna corriente de estudios universitarios llamada Law and Cinema Movement. En España esta metodología de estudio se ha implantado con éxito en algunas universidades españolas como las de Oviedo, Barcelona y Valencia.

Metodología del curso

Durante el curso el ponente desarrollará una introducción de la película en cuestión visionar donde se encuadrará el tema a tratar y se establecerán los elementos a tener en cuenta para el análisis jurídico de los problemas. A continuación se visionará la película tras lo cual se abrirá un debate donde el profesor irá recorriendo los diferentes aspectos de relevancia para la comprensión de los fenómenos y aspectos jurídicos que la película ha puesto de relieve, conectando estas explicaciones con nuestra realidad nacional, con la normativa vigente y con el Derecho comparado.

Se ha establecido un límite de 100 plazas. El coste de la matrícula en el curso es de 25 .

Inscripciones: Los alumnos habrán de inscribirse en el curso enviando un e-mail con todos sus datos personales (Nombre y apellidos, DNI, teléfono y dirección postal completa) a la dirección de correo siguiente: red_derecho@hotmail.com Asimismo habrán de realizar el ingreso en la cuenta número 2031-0148-13-0116427700, señalando en el concepto el nombre del alumno. Las plazas se cubrirán por riguroso orden de inscripción atendiendo a la fecha del ingreso bancario.


La UGR busca en varias hormonas «pistas» para la detección temprana del síndrome metabólico

La UGR busca en varias hormonas «pistas» para la detección temprana del síndrome metabólico

El síndrome metabólico, que se asocia a obesidad y al riesgo de padecer enfermedades de tipo cardiovascular, se ha relacionado tradicionalmente en el campo de la medicina con personas en edad adulta. Sin embargo las investigaciones actuales apuntan en otro sentido.

El profesor Ángel Gil del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Farmacia y del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, Centro de Investigación Biomédica, de la UGR , lidera un estudio en el que buscan biomarcadores con los que detectar esta dolencia de forma prematura, en el marco de un proyecto de excelencia que cuenta con un incentivo de 247.000 euros, de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa. Los resultados referentes a la relación directa entre la resistencia insulínica y el síndrome, y a cómo afecta la enfermedad a la composición de ácidos grasos, han aparecido publicados en las revistas European Journal of Nutrition, Clnical Science, Clinicla Nutrition y Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Diseases

El grupo de investigación de la Universidad de Granada ya ha comprobado la incidencia de la enfermedad en niños con obesidad de entre 6 y 10 años, sobre los que se han realizado las pruebas pertinentes. En concreto los estudios apuntan a que un 30% de los niños con problemas de peso padecen síndrome metabólico. El objetivo ahora es encontrar un biomarcador con el que sea más rápido y seguro diagnosticar la enfermedad. En esa línea de trabajo, el profesor Ángel Gil, señala que la adiponectina, una hormona relacionada con la resistencia insulínica, podría convertirse en un “excelente” marcador del síndrome metabólico en niños.

En este sentido, Gil explica que en los análisis los investigadores han comprobado que los niños obesos tienen menos cantidad de esta hormona y, por tanto, aumentan su resistencia a la insulina. Esto conlleva la aparición de diabetes en estas edades tempranas, lo que se relaciona con el síndrome metabólico.,
“La medición de esta hormona como marcador determinante del trastorno en niños sería un avance para la detección y posterior tratamiento de la enfermedad y es que el empeoramiento de las patologías asociadas al síndrome metabólico se puede reducir considerablemente con un diagnóstico precoz”, señala el director de la investigación.

El estudio que realiza la Universidad de Granada y en el que colaboran otras instituciones nacionales, como la Unidad de Endocrinología Pediátrica del Hospital Reina Sofía de Córdoba, el Servicio de Pediatría del Hospital de Santiago de Compostela o el Hospital Clínico de Zaragoza, ha incluido más de 900 niños en los que se ha estudiado sus referentes genéticos, su dieta y su hábitos de vida.

Tras comprobar indicadores como la tensión arterial, el índice de masa corporal (IMC), los triglicéridos y el colesterol, los científicos concluyeron que aproximadamente el 30% de los niños obesos padecían el síndrome. En este sentido, Gil apunta que cuando un menor presenta al menos tres de estas variables alteradas, se puede decir que padece síndrome metabólico. La adipodectina permitiría por tanto agilizar el diagnóstico, ya que analizando únicamente esta variable se podría determinar si el niño padece o no el síndrome.

El mejor secreto para evitar el síndrome

Sin embargo, la solución a este problema, añade el director de la investigación, no pasa por el laboratorio. Una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio son el secreto para evitar que la enfermedad se desarrolle. En este sentido, el profesor indica que aunque está comprobado que existen factores genéticos que hacen a unos individuos más propensos que a otros a presentar el síndrome, hay también una serie de condicionantes ambientales que influyen de manera determinante.

Así, una nutrición adecuada resulta imprescindible para intentar paliar este tipo de problemas. Gil recuerda también que aunque los alimentos funcionales, aquellos que ejercen un determinado efecto positivo gracias a su manipulación química, pueden ser útiles, “no son necesarios estrictamente si el individuo no presenta carencias en su dieta y realiza una alimentación adecuada y unos hábitos de vida saludables”.

Un diagnóstico precoz, a través de nuevos biomarcadores y unos hábitos de vida saludables, parecen un arma eficaz para combatir el síndrome metabólico, que en la actualidad afecta aproximadamente al 40% de los adultos obesos.


Investigan hormonas para detectar de forma prematura el síndrome metabólico

Investigan hormonas para detectar de forma prematura el síndrome metabólico

El estudio responde al hecho de que aunque el síndrome metabólico se ha relacionado tradicionalmente con personas de edad adulta, investigaciones actuales apuntan a su incidencia en niños.
De hecho, el grupo de investigadores ya ha comprobado la incidencia de la enfermedad en niños con obesidad de entre 6 y 10 años, sobre los que han realizado las pruebas pertinentes, ha informado hoy Andalucía Investiga, dependiente de la Junta.
En concreto, los estudios apuntan a que un 30% de los niños con problemas de peso padecen síndrome metabólico, por lo que el objetivo ahora es encontrar un biomarcador con el que sea más rápido y seguro diagnosticar la enfermedad.
La adiponectina, una hormona relacionada con la resistencia insulínica, podría convertirse en un «excelente» marcador del síndrome, según el responsable del estudio, Ángel Gil, que es profesor del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Farmacia y del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos.
Los investigadores han comprobado que los niños obesos tienen menos cantidad de esta hormona y, por tanto, aumentan su resistencia a la insulina.
Esto conlleva la aparición de diabetes en estas edades tempranas, lo que se relaciona con el síndrome metabólico, según Gil, para quien la medición de esta hormona como marcador determinante del trastorno en niños sería un avance para la detección y posterior tratamiento de la enfermedad.
«Las patologías asociadas al síndrome metabólico se pueden reducir considerablemente con un diagnóstico precoz», según el autor de este estudio, que se enmarca en un proyecto de excelencia que cuenta con un incentivo de 247.000 euros de la Consejería de Innovación.
Los resultados referentes a la relación directa entre la resistencia insulínica y el síndrome, y a cómo afecta la enfermedad a la composición de ácidos grasos han sido publicados en revistas como «European Journal of Nutrition» y «Clnical Science».
En el estudio también colaboran otras instituciones como la Unidad de Endocrinología Pediátrica del Hospital Reina Sofía de Córdoba, el Servicio de Pediatría del Hospital de Santiago de Compostela o el Hospital Clínico de Zaragoza, y ha incluido más de 900 niños a los que se ha estudiado sus referentes genéticos, dieta y hábitos de vida.
La solución para evitar este síndrome pasa por una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio, según el estudio.


Investigan hormonas para detectar de forma prematura el síndrome metabólico

Investigan hormonas para detectar de forma prematura el síndrome metabólico

Investigadores de la Universidad de Granada lideran un estudio en el que buscan biomarcadores con los que detectar de forma prematura el síndrome metabólico, asociado a la obesidad y al riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

El estudio responde al hecho de que aunque el síndrome metabólico se ha relacionado tradicionalmente con personas de edad adulta, investigaciones actuales apuntan a su incidencia en niños.
De hecho, el grupo de investigadores ya ha comprobado la incidencia de la enfermedad en niños con obesidad de entre 6 y 10 años, sobre los que han realizado las pruebas pertinentes, ha informado hoy Andalucía Investiga, dependiente de la Junta.
En concreto, los estudios apuntan a que un 30% de los niños con problemas de peso padecen síndrome metabólico, por lo que el objetivo ahora es encontrar un biomarcador con el que sea más rápido y seguro diagnosticar la enfermedad.
La adiponectina, una hormona relacionada con la resistencia insulínica, podría convertirse en un «excelente» marcador del síndrome, según el responsable del estudio, Ángel Gil, que es profesor del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Farmacia y del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos.
Los investigadores han comprobado que los niños obesos tienen menos cantidad de esta hormona y, por tanto, aumentan su resistencia a la insulina.
Esto conlleva la aparición de diabetes en estas edades tempranas, lo que se relaciona con el síndrome metabólico, según Gil, para quien la medición de esta hormona como marcador determinante del trastorno en niños sería un avance para la detección y posterior tratamiento de la enfermedad.
«Las patologías asociadas al síndrome metabólico se pueden reducir considerablemente con un diagnóstico precoz», según el autor de este estudio, que se enmarca en un proyecto de excelencia que cuenta con un incentivo de 247.000 euros de la Consejería de Innovación.
Los resultados referentes a la relación directa entre la resistencia insulínica y el síndrome, y a cómo afecta la enfermedad a la composición de ácidos grasos han sido publicados en revistas como «European Journal of Nutrition» y «Clnical Science».
En el estudio también colaboran otras instituciones como la Unidad de Endocrinología Pediátrica del Hospital Reina Sofía de Córdoba, el Servicio de Pediatría del Hospital de Santiago de Compostela o el Hospital Clínico de Zaragoza, y ha incluido más de 900 niños a los que se ha estudiado sus referentes genéticos, dieta y hábitos de vida.
La solución para evitar este síndrome pasa por una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio, según el estudio.


Investigan hormonas para detectar de forma prematura el síndrome metabólico

Investigan hormonas para detectar de forma prematura el síndrome metabólico

Investigadores de la Universidad de Granada lideran un estudio en el que buscan biomarcadores con los que detectar de forma prematura el síndrome metabólico, asociado a la obesidad y al riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

El estudio responde al hecho de que aunque el síndrome metabólico se ha relacionado tradicionalmente con personas de edad adulta, investigaciones actuales apuntan a su incidencia en niños.
De hecho, el grupo de investigadores ya ha comprobado la incidencia de la enfermedad en niños con obesidad de entre 6 y 10 años, sobre los que han realizado las pruebas pertinentes, ha informado hoy Andalucía Investiga, dependiente de la Junta.
En concreto, los estudios apuntan a que un 30% de los niños con problemas de peso padecen síndrome metabólico, por lo que el objetivo ahora es encontrar un biomarcador con el que sea más rápido y seguro diagnosticar la enfermedad.
La adiponectina, una hormona relacionada con la resistencia insulínica, podría convertirse en un «excelente» marcador del síndrome, según el responsable del estudio, Ángel Gil, que es profesor del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Farmacia y del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos.
Los investigadores han comprobado que los niños obesos tienen menos cantidad de esta hormona y, por tanto, aumentan su resistencia a la insulina.
Esto conlleva la aparición de diabetes en estas edades tempranas, lo que se relaciona con el síndrome metabólico, según Gil, para quien la medición de esta hormona como marcador determinante del trastorno en niños sería un avance para la detección y posterior tratamiento de la enfermedad.
«Las patologías asociadas al síndrome metabólico se pueden reducir considerablemente con un diagnóstico precoz», según el autor de este estudio, que se enmarca en un proyecto de excelencia que cuenta con un incentivo de 247.000 euros de la Consejería de Innovación.
Los resultados referentes a la relación directa entre la resistencia insulínica y el síndrome, y a cómo afecta la enfermedad a la composición de ácidos grasos han sido publicados en revistas como «European Journal of Nutrition» y «Clnical Science».
En el estudio también colaboran otras instituciones como la Unidad de Endocrinología Pediátrica del Hospital Reina Sofía de Córdoba, el Servicio de Pediatría del Hospital de Santiago de Compostela o el Hospital Clínico de Zaragoza, y ha incluido más de 900 niños a los que se ha estudiado sus referentes genéticos, dieta y hábitos de vida.
La solución para evitar este síndrome pasa por una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio, según el estudio.


Investigan hormonas para detectar de forma prematura el síndrome metabólico

Investigan hormonas para detectar de forma prematura el síndrome metabólico

Investigadores de la Universidad de Granada lideran un estudio en el que buscan biomarcadores con los que detectar de forma prematura el síndrome metabólico, asociado a la obesidad y al riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

El estudio responde al hecho de que aunque el síndrome metabólico se ha relacionado tradicionalmente con personas de edad adulta, investigaciones actuales apuntan a su incidencia en niños.

De hecho, el grupo de investigadores ya ha comprobado la incidencia de la enfermedad en niños con obesidad de entre 6 y 10 años, sobre los que han realizado las pruebas pertinentes, ha informado hoy Andalucía Investiga, dependiente de la Junta.

En concreto, los estudios apuntan a que un 30% de los niños con problemas de peso padecen síndrome metabólico, por lo que el objetivo ahora es encontrar un biomarcador con el que sea más rápido y seguro diagnosticar la enfermedad.

La adiponectina, una hormona relacionada con la resistencia insulínica, podría convertirse en un «excelente» marcador del síndrome, según el responsable del estudio, Ángel Gil, que es profesor del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Farmacia y del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos.

Los investigadores han comprobado que los niños obesos tienen menos cantidad de esta hormona y, por tanto, aumentan su resistencia a la insulina.

Esto conlleva la aparición de diabetes en estas edades tempranas, lo que se relaciona con el síndrome metabólico, según Gil, para quien la medición de esta hormona como marcador determinante del trastorno en niños sería un avance para la detección y posterior tratamiento de la enfermedad.

«Las patologías asociadas al síndrome metabólico se pueden reducir considerablemente con un diagnóstico precoz», según el autor de este estudio, que se enmarca en un proyecto de excelencia que cuenta con un incentivo de 247.000 euros de la Consejería de Innovación.

Los resultados referentes a la relación directa entre la resistencia insulínica y el síndrome, y a cómo afecta la enfermedad a la composición de ácidos grasos han sido publicados en revistas como «European Journal of Nutrition» y «Clnical Science».

En el estudio también colaboran otras instituciones como la Unidad de Endocrinología Pediátrica del Hospital Reina Sofía de Córdoba, el Servicio de Pediatría del Hospital de Santiago de Compostela o el Hospital Clínico de Zaragoza, y ha incluido más de 900 niños a los que se ha estudiado sus referentes genéticos, dieta y hábitos de vida.

La solución para evitar este síndrome pasa por una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio, según el estudio.


Investigadores de la UGR analizan varias hormonas como marcadores del síndrome metabólico

Investigadores de la UGR analizan varias hormonas como marcadores del síndrome metabólico

El síndrome metabólico, que se asocia a obesidad y al riesgo de padecer enfermedades de tipo cardiovascular, se ha relacionado tradicionalmente en el campo de la medicina con personas en edad adulta. Sin embargo las investigaciones actuales apuntan en otro sentido.

El profesor Ángel Gil del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Farmacia y del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, Centro de Investigación Biomédica, de la UGR , lidera un estudio en el que buscan biomarcadores con los que detectar esta dolencia de forma prematura, en el marco de un proyecto de excelencia que cuenta con un incentivo de 247.000 euros, de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa. Los resultados referentes a la relación directa entre la resistencia insulínica y el síndrome, y a cómo afecta la enfermedad a la composición de ácidos grasos, han aparecido publicados en las revistas European Journal of Nutrition, Clnical Science, Clinicla Nutrition y Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Diseases

El grupo de investigación de la Universidad de Granada ya ha comprobado la incidencia de la enfermedad en niños con obesidad de entre 6 y 10 años, sobre los que se han realizado las pruebas pertinentes. En concreto los estudios apuntan a que un 30% de los niños con problemas de peso padecen síndrome metabólico. El objetivo ahora es encontrar un biomarcador con el que sea más rápido y seguro diagnosticar la enfermedad. En esa línea de trabajo, el profesor Ángel Gil, señala que la adiponectina, una hormona relacionada con la resistencia insulínica, podría convertirse en un “excelente” marcador del síndrome metabólico en niños.

En este sentido, Gil explica que en los análisis los investigadores han comprobado que los niños obesos tienen menos cantidad de esta hormona y, por tanto, aumentan su resistencia a la insulina.
Esto conlleva la aparición de diabetes en estas edades tempranas, lo que se relaciona con el síndrome metabólico.,
“La medición de esta hormona como marcador determinante del trastorno en niños sería un avance para la detección y posterior tratamiento de la enfermedad y es que el empeoramiento de las patologías asociadas al síndrome metabólico se puede reducir considerablemente con un diagnóstico precoz”, señala el director de la investigación.

El estudio que realiza la Universidad de Granada y en el que colaboran otras instituciones nacionales, como la Unidad de Endocrinología Pediátrica del Hospital Reina Sofía de Córdoba, el Servicio de Pediatría del Hospital de Santiago de Compostela o el Hospital Clínico de Zaragoza, ha incluido más de 900 niños en los que se ha estudiado sus referentes genéticos, su dieta y su hábitos de vida.

Tras comprobar indicadores como la tensión arterial, el índice de masa corporal (IMC), los triglicéridos y el colesterol, los científicos concluyeron que aproximadamente el 30% de los niños obesos padecían el síndrome. En este sentido, Gil apunta que cuando un menor presenta al menos tres de estas variables alteradas, se puede decir que padece síndrome metabólico. La adipodectina permitiría por tanto agilizar el diagnóstico, ya que analizando únicamente esta variable se podría determinar si el niño padece o no el síndrome.

El mejor secreto para evitar el síndrome

Sin embargo, la solución a este problema, añade el director de la investigación, no pasa por el laboratorio. Una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio son el secreto para evitar que la enfermedad se desarrolle. En este sentido, el profesor indica que aunque está comprobado que existen factores genéticos que hacen a unos individuos más propensos que a otros a presentar el síndrome, hay también una serie de condicionantes ambientales que influyen de manera determinante.

Así, una nutrición adecuada resulta imprescindible para intentar paliar este tipo de problemas. Gil recuerda también que aunque los alimentos funcionales, aquellos que ejercen un determinado efecto positivo gracias a su manipulación química, pueden ser útiles, “no son necesarios estrictamente si el individuo no presenta carencias en su dieta y realiza una alimentación adecuada y unos hábitos de vida saludables”.

Un diagnóstico precoz, a través de nuevos biomarcadores y unos hábitos de vida saludables, parecen un arma eficaz para combatir el síndrome metabólico, que en la actualidad afecta aproximadamente al 40% de los adultos obesos.


Investigan la detección precoz del síndrome metabólico

Investigan la detección precoz del síndrome metabólico

El profesor Ángel Gil del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Farmacia y del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos, Centro de Investigación Biomédica, de la UGR, lidera un estudio en el que buscan biomarcadores con los que detectar esta dolencia de forma prematura, en el marco de un proyecto de excelencia que cuenta con un incentivo de 247.000 euros, de la Consejería de Innovación, Ciencia y Empresa.

Los resultados referentes a la relación directa entre la resistencia insulínica y el síndrome, y a cómo afecta la enfermedad a la composición de ácidos grasos, han aparecido publicados en las revistas European Journal of Nutrition, Clnical Science, Clinicla Nutrition y Nutrition, Metabolism and Cardiovascular Diseases, informa la Consejería de Innovación en un comunicado remitido a laopiniondegranada.es.

El grupo de investigación de la Universidad de Granada ya ha comprobado la incidencia de la enfermedad en niños con obesidad de entre 6 y 10 años, sobre los que se han realizado las pruebas pertinentes. En concreto los estudios apuntan a que un 30% de los niños con problemas de peso padecen síndrome metabólico.

El objetivo ahora es encontrar un biomarcador con el que sea más rápido y seguro diagnosticar la enfermedad. En esa línea de trabajo, el profesor Ángel Gil, señala que la adiponectina, una hormona relacionada con la resistencia insulínica, podría convertirse en un “excelente” marcador del síndrome metabólico en niños.

En este sentido, Gil explica que en los análisis los investigadores han comprobado que los niños obesos tienen menos cantidad de esta hormona y, por tanto, aumentan su resistencia a la insulina. Esto conlleva la aparición de diabetes en estas edades tempranas, lo que se relaciona con el síndrome metabólico.

“La medición de esta hormona como marcador determinante del trastorno en niños sería un avance para la detección y posterior tratamiento de la enfermedad y es que el empeoramiento de las patologías asociadas al síndrome metabólico se puede reducir considerablemente con un diagnóstico precoz”, señala el director de la investigación.

El estudio que realiza la Universidad de Granada y en el que colaboran otras instituciones nacionales, como la Unidad de Endocrinología Pediátrica del Hospital Reina Sofía de Córdoba, el Servicio de Pediatría del Hospital de Santiago de Compostela o el Hospital Clínico de Zaragoza, ha incluido más de 900 niños en los que se ha estudiado sus referentes genéticos, su dieta y su hábitos de vida.

Tras comprobar indicadores como la tensión arterial, el índice de masa corporal (IMC), los triglicéridos y el colesterol, los científicos concluyeron que aproximadamente el 30% de los niños obesos padecían el síndrome. En este sentido, Gil apunta que cuando un menor presenta al menos tres de estas variables alteradas, se puede decir que padece síndrome metabólico. La adipodectina permitiría por tanto agilizar el diagnóstico, ya que analizando únicamente esta variable se podría determinar si el niño padece o no el síndrome.


Investigan hormonas para detectar de forma prematura el síndrome metabólico

Investigan hormonas para detectar de forma prematura el síndrome metabólico

Investigadores de la Universidad de Granada lideran un estudio en el que buscan biomarcadores con los que detectar de forma prematura el síndrome metabólico, asociado a la obesidad y al riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares.

El estudio responde al hecho de que aunque el síndrome metabólico se ha relacionado tradicionalmente con personas de edad adulta, investigaciones actuales apuntan a su incidencia en niños.

De hecho, el grupo de investigadores ya ha comprobado la incidencia de la enfermedad en niños con obesidad de entre 6 y 10 años, sobre los que han realizado las pruebas pertinentes, ha informado hoy Andalucía Investiga, dependiente de la Junta.

En concreto, los estudios apuntan a que un 30% de los niños con problemas de peso padecen síndrome metabólico, por lo que el objetivo ahora es encontrar un biomarcador con el que sea más rápido y seguro diagnosticar la enfermedad.

La adiponectina, una hormona relacionada con la resistencia insulínica, podría convertirse en un «excelente» marcador del síndrome, según el responsable del estudio, Ángel Gil, que es profesor del Departamento de Bioquímica de la Facultad de Farmacia y del Instituto de Nutrición y Tecnología de los Alimentos.

Los investigadores han comprobado que los niños obesos tienen menos cantidad de esta hormona y, por tanto, aumentan su resistencia a la insulina.

Esto conlleva la aparición de diabetes en estas edades tempranas, lo que se relaciona con el síndrome metabólico, según Gil, para quien la medición de esta hormona como marcador determinante del trastorno en niños sería un avance para la detección y posterior tratamiento de la enfermedad.

«Las patologías asociadas al síndrome metabólico se pueden reducir considerablemente con un diagnóstico precoz», según el autor de este estudio, que se enmarca en un proyecto de excelencia que cuenta con un incentivo de 247.000 euros de la Consejería de Innovación.

Los resultados referentes a la relación directa entre la resistencia insulínica y el síndrome, y a cómo afecta la enfermedad a la composición de ácidos grasos han sido publicados en revistas como «European Journal of Nutrition» y «Clnical Science».

En el estudio también colaboran otras instituciones como la Unidad de Endocrinología Pediátrica del Hospital Reina Sofía de Córdoba, el Servicio de Pediatría del Hospital de Santiago de Compostela o el Hospital Clínico de Zaragoza, y ha incluido más de 900 niños a los que se ha estudiado sus referentes genéticos, dieta y hábitos de vida.

La solución para evitar este síndrome pasa por una dieta equilibrada y la práctica de ejercicio, según el estudio.


La Universidad sienta a sus estudiantes a disfrutar del pescado granadino

La Universidad sienta a sus estudiantes a disfrutar del pescado granadino

La Lonja de Motril, a la que llegan más de 1.700 toneladas de pescado de la Costa granadina, se ha introducido en la Universidad de Granada a través de sus comedores colectivos, objetivo que se persigue ampliar por parte de la Diputación Granadina y de la Junta de Andalucía a otros de la provincia de Granada.

Que el pescado es muy importante en la dieta mediterránea nadie lo discute, sobre todo porque elimina colesterol, sustancia asociada a problemas cardiovasculares y de obesidad. De ahí, la importancia que tiene su consumo por ser rico Omega 3, integrante importante, entre otros ácidos grasos, para la salud de las personas.

Con tal motivo, la Universidad de Granada ha abierto sus puertas a la lonja pesquera de Motril en una jornada que se celebra en la Facultad de Ciencias y en la que se se pretende la promoción e introduccion de los productos de la Costa granadina en comedores colectivos de la provincia granadina. En este sentido, el presidente de la Diputación, Antonio Martínez Caler, ha indicado que la Universidad granadina ha abierto sus puertas a un producto del mar como es el pescado de la costa granadina».

Para Caler, cuando se habla de productos de la tierra, hablamos de productos con denominación de origen, de calidad diferenciada, como en este caso es el pescado de nuestras costas, de ahí que queramos fortalecer nuevos hábitos alimenticios en los comedores universitarios.

Esto es un paso muy importante y surge desde el centro de desarrollo pesquero que la Diputación tiene en la Costa.

Para Jesús Huertas, delegado de Gobierno de la Junta de Andalucía en Granada, esta iniciativa es fundamental por la promocion que se va a hacer en nuestra provincia de un producto netamente granadino como es el pescado de nuestras costas y que va encaminado a su consumo en comedores colectivos, además de ser muy importante en la saludable dieta mediterránea.

La junta, además, dijo Huerta, persigue otros objetivos con esta idea tan positiva, como es el reconocimiento social a los trabajadores del mar. La sociedad debe reconocer el gran esfuerzo y trabajo que se realiza en este sector que es muy importante en el producto interior bruto de nuestra provincia y estamos obligados a compensar ese esfuerzo que hace este sector en los momentos de recuperacion de los caladeros, del paro biológico, por lo que debe ser contrarrestado con iniciativas de este tipo.

A la lonja de Motril llegan más de 1.700 tolenadas de los productos que se van a poner en valor en todos los comedores colectivos y con esta iniciativa se promociona la economía granadina y, por ende, la creacion de más empleo de calidad y más riqueza en la provincia.

Por último el Rector de la Universidad, Francisco González Lodeiro, dijo que para la Universidad es una satisfacción trabajar con la Diputación y con la Cofradía de Pescadores de Motril en el sentido de consumir el pescado de nuestra costa por lo que colaborareros en todo lo posible para que los estudiantes consuman en nuestros comedores este producto.

Con el consumo de este producto, pescado de la costa granadina, colaboraremos también a mejorar su producto interior bruto, además de ser un producto muy saludable, al margen de las investigaciones que estamos haciendo con productos de la costa de Motril para que revierta en una mejora de la situación del sector.


Gobierno da a Melilla 2,2 millones para infraestructura deportiva en colegios

Gobierno da a Melilla 2,2 millones para infraestructura deportiva en colegios

Según ha informado hoy la Delegación del Gobierno, el Ejecutivo central aporta el 60 por ciento de la inversión recogida en el acuerdo y el local el 40 por ciento restante, lo que suma una inversión total de 3,7 millones.
El delegado del Gobierno, Gregorio Escobar, presidió ayer la comisión de seguimiento del «Plan de actuaciones de instalaciones deportivas de doble uso», en la que el Consejo Superior de Deportes fue informado por la Ciudad Autónoma del desarrollo y cumplimiento del convenio que contempla hasta seis actuaciones.
Por parte del Gobierno central se cubrirán las pistas polideportivas del IES Juan Antonio Fernández y el Rusadir, con una inversión de un millón de euros.
También está prevista la construcción de una pista polideportiva cubierta en el IES Miguel Fernández valorado en 1,2 millones y de 1.500 metros cuadrados, cuyo proyecto está ya aprobado.
En cuanto a la Administración local, ésta tiene comprometida la cobertura de las pistas deportivas de los colegios Anselmo Pardo y Velázquez y ha finalizado la del CEIP Constitución.
Melilla es el único territorio de España en el que, de forma excepcional, el convenio de colaboración está financiado en un diez por ciento más, el 60 por ciento, por parte del Gobierno central, que corre así con la mayor parte de la inversión.
Además, es el único territorio en el que se ha firmado un segundo convenio de colaboración con el que se persigue dotar de las infraestructuras necesarias y adecuadas para la práctica del deporte por parte del alumnado de los centros educativos de la ciudad, así como, por los vecinos de la zona en la que se encuentran situados estos centros.
Asimismo, el subdirector general de Infraestructuras Deportivas del Consejo Superior de Deportes, Alfonso Luengo, se ha entrevistado hoy con el delegado del Rector de la Universidad de Granada en Melilla, Sebastián Sánchez, y con el decano de la Facultad de Educación y Humanidades, Juan Granda, con los que ha tratado la posible firma de un convenio de colaboración para la construcción de un pabellón cubierto en terrenos del campus melillense.
Este proyecto estaría valorado en unos 1\’2 millones de euros, cuya finalidad se centrará principalmente en la investigación deportiva en aspectos vinculados a la biomecánica.